Nos hemos destacado en la defensa personal femenina, capacitando a más de 1.500 mujeres en los últimos años mediante talleres presenciales, online y corporativos.
- SIMPLICIDAD. Una técnica debe poder aprenderse rápidamente, repetirse bajo presión y aplicarse incluso contra un agresor físicamente más grande y fuerte.
- ZONAS VULNERABLES. Se aprende a atacar a puntos débiles del cuerpo humano. Un golpe bien ejecutado puede neutralizar al atacante en cuestión de segundos.
- REALISMO. Muchas agresiones terminan en el suelo, o en lugares estrechos donde no hay espacio posible de escapar. Por eso entrenamos caídas, levantadas, defensas desde el suelo y control en espacios reducidos.
En Krav360 creemos que la mujer no necesita que le den poder: ya lo tiene. Lo que necesita es un entrenamiento serio que le permita usarlo cuando más lo necesita.